Merece la pena gastarte mas dinero en una tarjeta de sonido dedicada?

En otros tiempos los consumidores ya se mostraban satisfechos con el simple hecho de que el ordenador fuera capaz de reproducir audio, por lo que las tarjetas de sonido que se encontraban integradas directamente en las placas madre dejaban mucho que desear. Sin embargo, las exigencias del usuario medio han ido en aumento con el paso del tiempo hasta que el mismo ha pasado a demandar una calidad verdaderamente buena. Es por ello que hoy en día a la tarjeta de sonido se le otorga una gran trascendencia, dedicándose las compañías desarrolladoras a dar forma a conjuntos que reproduzcan cualquier tipo de audio con una calidad pasmosa satisfaciendo incluso a los más sibaritas, estando disponibles dichos elementos en esta categoría.

Una tarjeta de sonido ideal para el uso auditivo que le des al PC

Conviene destacar que las necesidades pueden llegar a variar enormemente en función de si un usuario pretende establecer conexión con sus respectivos instrumentos musicales o, en lugar de producir música, pretende escucharla de la manera más fiel posible.

A nivel hogareño las tarjetas de sonido convencionales son excelentes elecciones tanto si se instalan internamente como si son de funcionamiento externo. Aquellos usuarios que desean una mayor versatilidad se decantan por estas últimas sobre todo por la facilidad de conexión que se da, mientras que las de carácter interno requieren ser montadas en las entrañas de la torre para que pasen a operar junto a la placa madre.

Con este objetivo la tarjeta de sonido interna procede a acoplarse al slot de la motherboard que puede ser tanto PCI-e como PCI, siendo más recomendable el primer tipo mencionado si se desea la mayor calidad posible al tratar con audios de todos los tipos existentes.

Cómo escoger la mejor tarjeta de sonido para ti

 
Para disfrutar de cualquier tipo de experiencia sonora que venga dada por las funcionalidades de un ordenador es imprescindible contar con accesorios, tales como los altavoces. Los mismos se asociarán al PC en cuestión por medio de conexiones, las cuales debes comprobar que estén presentes en la tarjeta de sonido para no llevarte una desagradable sorpresa en un futuro.

Y es que por muy buena calidad que ofrezca dicho hardware el mismo resultaría inapropiado para ti si no pudiera establecer conexión con el periférico que pretendes utilizar para reproducir audios o elaborarlos partiendo desde cero. Adicionalmente es esencial verificar la calidad de cada conector, ya que si la misma es elevada habiendo empleado buenos materiales para su fabricación el clásico ruido sonoro no hará acto de presencia o será prácticamente imperceptible.
 
Seguidamente la potencia asociada al amplificador con el que cuenta la tarjeta de sonido también debe tenerse muy en cuenta, puesto que si la cifra peca de ser baja la fidelidad sonora no sería la esperada. Por el contrario, en caso de que el nivel de amplificación resulte verdaderamente elevado tanto los altavoces como otros elementos utilizados para la reproducción emitirán cada nota haciendo gala de una calidad asombrosa en términos sonoros.

Pero la calidad no solamente guarda relación con la potencia que puede proporcionar el amplificador, sino que también depende directamente de la agilidad demostrada por el conjunto a la hora de llevar a cabo otras dos tareas que adquieren una gran importancia: procesar cada dato y transformarlo para convertirlo en una señal digital o analógica.

De ello se encargan el procesador de sonido junto a su compañero interno Digital to Analogue Converter, dos elementos que si son fabricados por compañías de prestigio te asegurarán una reproducción fiel incluso si la intensidad del volumen es elevada, diciéndole adiós al ruido auditivo y gozando de la mejor calidad que satisface incluso a los oídos más exigentes.
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